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martes, 30 de noviembre de 2010

Galicia

     Ha sido la primera vez que visitaba tierras gallegas, además con muchas ganas ya que allí me esperaba mi amigo Miguel Alonso (www.miguelalonso.tk) para realizar un concierto conjunto. Qué puedo deciros de Miguel, somos amigos desde hace unos cinco años y hemos actuado en más de una ocasión en Madrid. Tanto él como su familia y Javi (guitarrista de Miguel) son personas encantadoras (muchas gracias por tratarnos tan bien en vuestra tierra).



     El sábado fue un día que amaneció soleado y con muy buen tiempo hasta que comenzó a llover. Como anécdota puedo mencionar que nos encontramos por el camino con una chica (Patricia) que venía a vernos y casualmente nos paró para preguntarnos dónde estaba la sala ya que ella no era de allí. Literalmente llegamos empapados al Garufa, la sala donde actuamos. Al fin, después de probar sonido y cenar algo, comenzó el concierto. Miguel y yo nos fuimos alternando, cantando canciones de nuestros respectivos discos "A noite dos cans" (Miguel) y "¿Quién eres tú?" además de cantar juntos en varias canciones (me atreví cantando en galego). Risas, música, amistad y como todo en la vida, de forma inexorable la actuación fue llegando a su fin. Como colofón cantamos a dúo "Negra sombra", una canción preciosa hecha sobre un poema de la gran poetisa gallega Rosalía de Castro. El domingo tuve que decirle adiós (mejor dicho, hasta pronto) a la preciosa y llena de encanto Galicia para volver a Madrid. Espero que no dentro de mucho, volvamos a encontrarnos por allí.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Solos

Perdidos entre la gente, solos, completamente solos
bajo la atenta mirada de las azoteas
y los coches que nos salpican con su prisa.
Supiste distinguirme entre millones de rostros.
Supe distinguirte, a ti, luz pequeña,
entre las ruinas de fríos continentes.
Los jardines recuperaron su antiguo aroma,
se vistieron de gala cedros y olivos,
álamos y encinas.
Se desnudó la ciudad para guarecernos
en su eterno regazo, a nosotros,
tan insignificantes pero ungidos
con la dicha de los que vuelven,
de los que son esperados.
Para dejarnos solos hice que el estruendoso silencio
inundara la tarde y cubriera de ceniza las miradas y los ecos
de un bullicio agonizante.
Sin pretender hacerlo, hoy paramos el tiempo,
detuvimos el camino insomne de los astros,
cambiamos el designio de los dioses
durante el breve instante que duró nuestro abrazo.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Inventario



video


Inventario

Tengo todo un mundo que me espera,
tras la ventana.
el vicio de vivir y de escribir canciones.
La vieja costumbre de seguir el rastro
de nubes lejanas
y de saltar sin paracaídas de los aviones.
Tengo hojas secas en otoño
y alguna gata sobre el tejado,
tengo nostalgias que desconozco
o que ya me han olvidado.
Tengo dos mil razones para no perder la calma,
tengo lo que me diste mientras me disparabas
por la espalda.

Tengo arena en los bolsillos,
los cajones desordenados
y la tristeza en el estribillo de alguna canción
que nunca he cantado.
Mil recuerdos y postales
van decorando mi retina,
alguna foto y una maleta sin equipaje
ni billete de vuelta.
Y el mar que nunca me da la espalda,
cuando quiero volar busco a la luna
y trepo por su falda.
Dejadme la esperanza, tengo las manos llenas
de canciones, de palabras y abril sobre la acera.
Y tengo esta guitarra y el silencio
cuando la palabra no valga la pena
y un balcón con vistas al cielo de Madrid,
donde vienen a verme todas las estrellas,
el viento en la cara y cada día, la vida nueva.
Y el 14 de abril con ecos lejanos de otros tiempos
y mi patria en mi infancia, a veces tan dormida
como el frío sol de invierno de aquella primavera
y cada noche, desde mi ventana, veo derramarse
el cielo insomne sobre la acera.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Palabras (a mi madre)

Palabras, sólo palabras... Nada nuevo puedo ofrecerte
que la tinta sepa explicar.
Déjame a cambio regalarte nubes blancas,
déjame hacer camino y dedicarte hora tras hora,
mañana tras mañana.
No quiero darte nada que el fuego destruya,
nada que desfigure el agua,
tan solo compartir el rastro que dejó
la sombra del día y de la madrugada.
Déjame hacer que la tristeza sólo sea un recuerdo,
un lejano recuerdo que de niña olvidaras.
Te regalaré el agua de todos los mares inquietos
con su manto de espuma
y para velar tu sueño dejaré 30000 silencios escritos
en la noche pentagramada.
No quiero darte nada que el fuego destruya,
nada que desfigure el agua.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Bienvenidos y crónica Zaragoza

Bienvenidos a este nuevo espacio que pretende ser un punto de encuentro, un lugar donde espero, os sintáis como en casa. Será una forma de plasmar mis impresiones y todo cuanto vaya aconteciendo en mi día a día, fundamentalmente relacionado con la música, poemas y actualidad, esperando que sea de vuestro interés. Antes de nada, quiero felicitar públicamente a Joaquín Pérez Azaustre por haber ganado (merecidamente) el premio internacional de poesía Loewe, un fuerte abrazo para él.


Comenzamos con la crónica de mi pasada actuación en Fnac Plaza de España (Zaragoza). Fue un concierto muy especial para mi, que creo, recordaré con mucho cariño. Era la primera vez que actuaba en tan hermosa ciudad y quiero transmitir mi agradecimiento a todas las personas que lo hicieron posible. El público estuvo en todo momento muy receptivo y entregado, siendo un momento de especial emoción cuando cantamos todos juntos el Canto a la Libertad de mi admirado José Antonio Labordeta. Fue mi modesto homenaje a un hombre polifacético donde los hubiera, capaz de crear auténticos himnos de sus canciones, con su guitarra sencilla, su imponente voz y sus letras capaz de llegar a los más profundos rincones del alma, cantando sus verdades y esperanzas de libertad e igualdad y su inconfundible amor a su tierra, Aragón. Quiero compartir con vosotros este momento dejando el enlace al vídeo que se grabó de esta versión: http://www.youtube.com/watch?v=DfQ82MqO6B8



Canté algunas canciones del disco como Luces de otro tiempo, ¿Quién eres tú? o 2000 amaneceres... además de otras canciones que no están incluidas en ¿Quién eres tú? para terminar en los bises con Reflexiones de un cantautor, una canción que se ha convertido con el tiempo en mi "grito de guerra" y que siempre (o casi siempre) me acompaña. El concierto terminó y yo me fui satisfecho, emocionado, agradecido y con ganas de volver.